El estor como sustituto de la cortina tradicional es una opción cada vez más habitual en los hogares. El estor tiene una serie de ventajas que lo hacen atractivo: el precio, la variedad y los nuevos tejidos. Ahora bien, acertar con nuestra elección depende de conocer bien la oferta que hoy en día tenemos en el mercado.

Uno de los tipos más en boga son las cortinas dia y noche, una forma de vestir las ventanas muy a tener en cuenta en salones y zonas de estar. Este tipo de estores, con su combinación de lamas verticales u horizonatales opacas y traslúcidas son perfectos para ambientes versátiles. Podemos crear ambientes íntimos o más iluminados dependiendo de la graduación de luz.

Un tipo de estor que también cumple en espacios como el salón son los paneles japoneses que suelen generar ambientes elegantes. Además, teniendo en cuenta la variedad de tejidos se pueden crear decoraciones exclusivas y que combinen perfectamente con el resto de complementos y muebles de la sala.

La variedad de estores también depende de su estructura. Tenemos, por ejemplo, los clásicos estores enrollables, entre los que podemos encontrar las mencionadas  cortinas dia y noche, pero también los estores sencillos (opacos o traslúcidos) así como los de tejido screen, un tipo de tejido de alto rendimiento que permite la regulación de la entrada de luz limitando al máximo la entrada tanto de calor como de frío del exterior. Por otro lado, están los estores plegables que usan varillas horizontales y los estores paquetto que evitan en su estructura la presencia de varillas, lo que suele reducir el mantenimiento.

En los últimos tiempos también han aparecido una nueva modalidad de estor conocidos como up & down que pueden plegarse desde arriba.

Teniendo en cuenta la variedad descrita, puede no resultar sencillo decidirse por uno u otro. Para acertar con la elección del estor hay que analizar diversas cuestiones. Por un lado, el tipo de espacio (no es lo mismo la necesidad de luz de una cocina que de un dormitorio). Por otro lado, hay adaptarse al tipo de ventanas con el que cuenta el espacio. Y finalmente fijar un presupuesto.