Durante años pensé que las únicas persianas ‘posibles’ eran las de PVC. En mi barrio todo el mundo tenía ese tipo, todas iguales. Cuando empecé a interesarme por el mundo de la decoración y el interiorismo comprendí que existen muchas más opciones en el mercado, y más en la actualidad, momento en el cual la personalización también en la decoración de los hogares es tendencia.

Sí, las persianas también se pueden personalizar. Hablemos, por ejemplo, de las venecianas de madera. Es una de las tendencias más en boga. ¿Cómo personalizar este tipo de producto? Con el tono de la madera por ejemplo. Existen diferentes tonos tanto naturales como artificiales a base de barnices lo que nos permitirá conseguir el color adecuado, siempre teniendo en cuenta los tonos que dominen en la estancia para buscar una armonía estética.

Este tipo de persianas se utilizan en interiores y son muy requeridas para salones, salas de estar y despachos. Uno de los mayores beneficios que tienen este tipo de persianas es la graduación de la entrada de luz. No olvidemos que las cortinas venecianas están formadas por lamas de distintos materiales (en este caso de madera) y tamaños. La posición de las lamas puede graduarse de forma horizontal con lo que podemos dejar entrar luz si están giradas o impedir la entrada de luz si están cerradas. Gracias a este sistema se puede conseguir una luz tamizada, intermedia, muy apropiada para el hogar, sobre todo en zonas de estar.

Uno de los temores que tienen muchos compradores a la hora de elegir venecianas de madera es por el sistema de recogida, generalmente manual. Sucede que por con el uso continuado este sistema manual puede terminar por desgastarse y dar problemas. Sabemos que, en general, con las persianas de casi cualquier tiempo pueden surgir contratiempos. Por eso lo aconsejable es no dejarnos guiar exclusivamente por los precios.

Lo más indicado a la hora de elegir este tipo de venecianas es fijarse también en la calidad de los materiales y de los sistemas de recogida (además del cabezal superior), para asegurarnos de que vamos a disponer de una persiana con una larga vida útil.