Hay ciertas marcas de vehículos que están asociadas a la fortaleza. Determinados modelos han contribuido a esta buena fama. Pero, ¿cómo saber si la fama es o no merecida? Pues solo hay que ver un ejemplo: busca coches volkwagen de ocasion y podrás ver algunos modelos clásicos de Polo o de Golf que todavía pueden dar mucha guerra a pesar de tener a sus espaldas muchos miles de kilómetros y más de una década.

Para saber qué resultados da una marca solo hay que observar en la carretera cuántos coches de esa casa ves cuyas matrículas nos informen de que han superado los diez años. Mientras que marcas como VW tienen muchos ejemplos, otras son realmente difíciles de encontrar. Y no porque no lleven una década e incluso mucho más en el mercado español.

Algunos de estos vehículos ya tiene más de veinte años, por lo que pasan a ser vehículos antiguos y para muchos son considerados clásicos, aunque desde el punto de vista legal un coche clásico debe de tener más de veinticinco años y una serie de características a mayores para poder acreditarse como tal.

Pero en el lenguaje popular un clásico es un coche de más de veinte años que forma parte del recuerdo colectivo y que todavía sigue gustándonos. De hecho, algunas personas compran estos modelos para restaurarlos y poder seguir utilizándolos. Quizás influya en esto la moda vintage que en los últimos años parece haber empapado todo y que hace que cualquier cosa que hayan podido usar nuestros padres o abuelos tenga cierto atractivo.

Pero no hay porque irse a tales extremos. Con comprar modelos en los que poder confiar, que lleven tiempo en el mercado y que hayan demostrado ser muy fuertes, nos estaremos asegurando muchas posibilidades de conseguir un coche para mucho tiempo. Esto sucederá especialmente si hemos optado por un coche de kilómetro cero o seminuevo.

Otra de las ventajas de adquirir un coche de segunda mano de una marca conocida y probada es la facilidad que tendremos para adquirir todo tipo de recambios, ya sean los propios de la marca o de competencia. Como hay mercado, hay recambios y al comprar piezas de competencia es fácil ahorrarse dinero en cada reparación. Pero incluso si se prefiere confiar en la marca, al ser piezas con mucha demanda y salida, suelen ser también económicas y fáciles de encontrar.