En barrios de nueva planta en las afueras de las ciudades abundan, cada vez más, las urbanizaciones que ofrecen, además de la vivienda, una serie de instalaciones comunitarias como son gimnasio, parque infantil, garaje, piscina, sala de reuniones, pista de pádel, etc. Si has decidido mudarte a uno de estos barrios, aquí van algunas notas para elegir entre una urbanización u otra.

Como siempre, lo primero es establecer unas prioridades. Existen personas, por ejemplo, que se obnubilan porque una urbanización tiene pistas de pádel pero nunca han jugado ni lo van a hacer. Lo mismo se puede decir del gimnasio o de la piscina. Si se da el caso de que vamos a usar más la piscina, pero no nos interesa el pádel, hay que fijarse, por ejemplo, en los horarios de la piscina. Algunas urbanizaciones tienen cubiertas para piscina lo que permite que se usen todo el año al ser también climatizadas.

Otro aspecto a tener muy en cuenta y que suele pasar desapercibido en primera instancia es el ruido. Un primero con terraza nos puede parecer muy bonito, pero atención si en esa zona está ubicada la propia piscina o el parque infantil porque a determinadas horas el ruido puede ser ‘infernal’.

También hay que fijarse bien el garaje. ¿Cuántas plazas de garaje necesitaremos? ¿De qué tamaño? En algunos garajes, para que haya más plazas, se ‘adelgazan’ las mismas ocasionando que algunos vehículos de gran anchura no sean muy bienvenidos.

Si la seguridad es una de nuestras prioridades, deberemos optar por una urbanización que tenga portero 24 horas. En este sentido, tampoco está de más informarse sobre la empresa que lleva la seguridad, porque no todas ofrecen la misma satisfacción.

Y una vez elegida la urbanización, llega el momento de decidirnos por un piso dentro de la misma. Y las diferencias también son muy grandes. No es lo mismo un piso bajo que dé al patio interior y cuyas vistas sean las cubiertas para piscina que un ático exterior con vistas a una zona verde exterior.

La orientación también es clave, casi siempre siendo la más demanda la sur por su iluminación. Atención a los pisos con orientación norte en zonas frías porque pueden ser terribles en invierno.